Internet ya no es una red neutral. Entre Estados Unidos y Rusia se la están cargando o, más bien, van a conseguir que precisamente no carguen determinadas páginas.

Los Gobiernos dan por válidos los rumores de la injerencia rusa a través de los medios Rusia Today (RT) y Sputnik en las elecciones de Estados unidos o en el process de Cataluña, aunque las pruebas son escasas y se limitan a capturas de pantallas de los citados medios digitales.

La consecuencia esta: «Si siguen desinformando va a ser peor. No queremos llegar a prohibirlos«, dijo Eric Schmidt, presidente de Alphabet, empresa propietaria de Google. La respuesta de Rusia fue más contundente y confirmó que habrá sanciones al buscador si ejecutan dicha medida.

La lleven a cabo o no —de momento Google ha reculado—, detrás está en juego la neutralidad de la red. El Internet libre y soberano que conocíamos hasta ahora. Las reglas del juego en esta jungla llamada en internet son sencillas: usuarios y plataformas son iguales. Por lo tanto ningún proveedor o compañía puede dar mayor prioridad a una red o a un servicio. Bajo estos pilares se ha construido el internet que todos usamos.

Si se rompe esta regla básica, al hacer una búsqueda los resultados serán los que Google, Yahoo o Microsoft quieran y no unos resultados objetivos en base a unos algoritmos y operaciones matemáticas propias de cada motor de búsqueda.

Por fortuna, como en toda crisis, siempre hay un salvador. Kim Dotcom ha presentado el proyecto MegaNet, una red de redes alternativa, descentralizada y sin censura. El empresario conocido por su servicio de alojamiento en la nube Megaupload o Mega pone fecha para su proyecto: «Las redes móviles y los dispositivos estarán listos en cuatro o cinco años«, dijo en su Twitter el pasado día 22 de noviembre.

«El actual Internet de las empresas será reemplazado por un Internet mejor, que funcione gracias a la ociosa capacidad de millones de teléfonos móviles. Hecho por la gente y para la gente. Romper la neutralidad de la red solo acelerará la adopción de una nueva red«, explicaba Dotcom. Un internet similar al que plantean en la serie Silicon Valley.

En el nuevo internet no cabría ni censura ni espionaje gracias al cifrado entre servidores y clientes. Además, Dotcom propone la creación de un nuevo protocolo de comunicaciones, dejando atrás el TCP/IP.

‘Restauración del orden de la libertad en internet’. Suena bien título. Sin embargo, detrás está el fin de la neutralidad de la red en Estados Unidos. El próximo 14 de diciembre votarán una serie de leyes que lejos de restaurar el orden, supondrán el fin del internet neutral. La FCC —la Comisión Federal de Comunicaciones— otorgará la protestad a las grandes compañías para que ellas fijen las condiciones de acceso a Internet. De esta manera, podría discriminar usuarios en función de la tarifa que paguen a la operadora.

¿Se acuerdan de InfoVía, el primer internet que ofrecía Telefónica en España cuando aún tenía el monopolio? Pues sería como volver a eso.

Está en manos de todos que internet sea libre. Luchemos por él.

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